Te esperé…
Te esperé tantos días, tantas noches,
tantas puestas de sol y amaneceres
tantas dulces ruinas, tantos derroches,
tanto esperé en ojos de otras mujeres.
Te esperé en tantos pueblos y ciudades,
tantas estaciones y aeropuertos,
te esperé y bajé a mis profundidades
te esperé en bosques y en desiertos.
Yo te esperé una vida y la siguiente,
yo te esperé y nunca me cansé de esperar,
yo esperé sin saber que tú en frente
me decías: “No existe el tiempo ni el lugar”
te esperé tanto y ahora soy consciente
de que esperé y nunca te llegaste a marchar.
Por Aitor Cuervo Taboada
Lo leí hace unos pocos días y me gustó bastante.
Bonito poema,pero!menos esperar que la vida es corta!.
ResponderEliminarMadre mía Rares, cuanto espero el pobre hombre; es bonito pero yo no esperaría tanto.
ResponderEliminarRares dile a tu amigo Aitor que es un gran poeta, un romántico que podemos incluir dentro del Romanticismo,expresa muy bien esa espera interminable por el amor de su vida y a la vez sigue un esquema métrico.
ResponderEliminar¿Sabéis que estrofa ha compuesto? Intentad localizar las figuras literarias.
Es muy bonito. Me gusta mucho como escribe este chico. Hay muchas anáforas y paralelismos. Supongo que intentan resaltar todo el tiempo que estuvo esperando.
ResponderEliminarRares el poema es muy bonito.
ResponderEliminarPero tú puedes hacerlos aún más.
Así que deja la vagancia y busca la inspiración en las piedras si es necesario.
Mira que he hecho tantos comentarios y ninguno en mi propia entrada. Que decir... Marta, puede que tengas razón(aunque lo dudo mucho). Bea, si te ha gustado te podré enviar más poemas de Aitor. Eva, ya se lo he dicho.
ResponderEliminarSara y Corina, ya se que esperó mucho, pero solo es un poema.